The last bee

salvela:

Gran acontecimiento mundial, bajo la batuta del gran Líder Dessjuest, y en el que he tenido el honor de participar. Estad atentos: El mundo nunca volverá a ser el mismo. Ni las fuerzas de seguridad del estado, del mundo mundial, ni Mortadelo y Filemón en colaboración con James Bond, podrán impedirlo. : The last bee, como el último mohícano pero con insectos. THE LAST BEE… PRÓXIMAMENTE EN SUS PANTALLITAS.

Originalmente publicado en La boticaria desquiciada:

¿Quién me iba a decir a mí que a solo unos meses de mi estreno como bloguera iba a entrar en el Olimpo de los escritores participando en un insigne evento mundial como es el estreno de “The last Bee”?

Y todo gracias al insigne líder de opinión (aka Dessjuest) que ha organizado con gran esmero y dedicación así como con una capacidad de organización que te cagas, tan magno evento.

Por si no lo habéis visto en el telediario o en los carteles publicitarios que aparecen por doquier, una de las participantes (Bypils) amablemente nos ha facilitado esta introducción:

La última abeja del planeta.
The Last Bee es una iniciativa original, protagonizada por
quince blogueros, que da una nueva dimensión a los relatos en
cadena o relatos compartidos.
Participan quince blogueros (once españoles, dos mejicanos, un nicaragüense
y uno de la República de Erandio) que no se conocen más…

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ENTRE FANTASMAS

ENTRE FANTASMAS

Ceremonia del te 237

 

Me han enseñado que los fantasmas no existen pero, yo, sé que es mentira. Convivo entre fantasmas; están entre nosotros aunque queramos ignorarlos. Ellos es lo que pretenden, pues nosotros somos su alimento y nuestra ignorancia les da el poder que necesitan para sumirnos en la oscuridad. Yo no me rindo, voy a por ellos. Únete a mi lucha contra los fantasmas. O ellos o nosotros. Si te quedas al margen, eres de ellos. Dicen que los fantasmas no existen pero yo camino cada día entre políticos corruptos. Esto es una guerra, mi guerra.

“Extracto del diario de guerra”

EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN PETIT INDI. Fragmento.

EL CURIOSO CASO DE BENJAMÍN PETIT INDI

Ceremonia del te 237

 

Hoy os dejo con el principio de un relato que forma parte de una recopilación de cuentos, algunos de los cuales ya habéis leído pro aquí. Espero que os guste el principio. Un saludo:

El día que nació Benjamín Petit, en pleno invierno, lució un sol espléndido. Sus padres lo consideraron un buen augurio. Pensaron que con aquel niño venía incluido un paquete de prosperidad para la familia. Las jornadas que siguieron al nacimiento de Benjamín, confirmaron a la familia en esta convicción. Los días amanecían y transcurrían soleados, las nieves se fundían, el crudo invierno retrocedía y dejaba paso a las suaves calores que auspiciaban una temprana primavera.

Benjamín crecía sano. Mamaba bien del pecho materno. La leche que consumía le alimentaba, hecho que dejaba bien claro sus deposiciones, tras el complejo proceso que se desarrolla en el estómago. Aumentaba de peso, tenía buen color, no presentaba irritaciones, poco a poco despertaba a los estímulos de su alrededor respondiendo adecuadamente, lo que entendemos como un proceso normal en el desarrollo de un bebé.

Como a todo niño, llegó el día en que a Benjamín hubo que sacarlo de casa, para que le diese un poco el aire y para que poco a poco se fuese haciendo al día a día de la vida diaria. Ese día, despertaron a Benjamín, le dieron su ración de pecho matutino, esperaron a que el esfínter hiciese su trabajo, le cambiaron el pañal, le pusieron ropa para salir a la calle, le metieron en un precioso carrito y traspasaron el umbral de casa, momento en que el cielo se abrió y empezó a llover. Naturalmente entraron a por un paraguas, pues antes de poner el pie en la calle, el sol lucía como en días anteriores. En cuanto entraron a por el paraguas, el cielo se despejó y paró de llover, por lo que volvieron a salir a la calle sin paraguas, momento en que volvió a llover a cántaros, por lo que volvieron a entrar para coger el paraguas, momento en que volvió a lucir el sol, así, de repente, sin transición. Finalmente, ante los cambios tan bruscos de meteorología, decidieron coger el paraguas, aunque fuese un estorbo. No se arrepintieron de su decisión, pues nada más traspasar el umbral de la vivienda, volvió a llover a cántaros.

NAVEGANDO

NAVEGANDO

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Hoy voy a relatar una anécdota que me sucedió hace algún tiempo, anécdota que prometí a Redalmados, aquí tenéis el link a su blog http://redalmados.wordpress.com/ , os aconsejo su visita, pues siempre encontraréis una emoción, un pensamiento, un fragmento de vida  esperando para susurraros que no estáis solos.

Como algunos sabéis, y los que no sepáis os lo comento, una de mis aficiones y que al mismo tiempo es una de las actividades con las que sobrevivo, es navegar a vela. Hace años, en una escuela de vela, cerré un acuerdo con un chiringuito para que sirviese a los alumnos del centro un menú económico. Los detalles no tienen importancia. El caso, es que en el chiringuito trabajaba una camarera, bastante simpática, que siempre me invitaba a un café o a un agua. Nunca me los cobraba.

En agradecimiento, a esta pequeña atención, la invité a salir a navegar un día en que yo no tuviese nada que hacer y ella tampoco. Los horarios laborales, en verano, en zonas turísticas son devastadores. Ello hizo que no pudiésemos salir a navegar hasta el otoño. Un día de otoño, de esos que no había mucho movimiento, se presentó en mi despacho, y me dijo que si yo lo tenía bien, ella tenía libre lo que quedaba del día. Total, que dejé cuatro mails que podía enviar más tarde, aderecé una embarcación y salimos a navegar.

El día era propicio, soleado, brisa suave, aguas tranquilas… cosa que nos permitió fondear y darnos un baño. El caso es que siempre dejo que la gente que navega conmigo, sean alumnos o invitados, lleven la caña y realicen alguna maniobra, más si el día lo permite. Aquí he de decir que hay un término, arribar, que utilizamos en náutica para indicar, en una de sus acepciones, que hemos de agrandar el ángulo que forma la quilla en relación con el viento, o lo que es lo mismo, alejar la proa del viento. Justo es decir que yo no le había dado la explicación pertinente.  El caso, es que cuando le dejé la caña y le di la voz de: “Arriba”, ella, naturalmente, se puso en pie, con mi natural desconcierto, seguido de mi carcajada y de un rápido rodeo de su cintura, no llevaba camisa ni similar, para hacerla sentar enseguida y librarla del golpe de botavara.

Aquí, los avispados y entendidos diréis: “Pillín, que la podrías haber librado del golpe con un toque de caña, no era necesario ese tocamiento.” Lo cierto es que hombre prevenido vale por dos, pues hice ambas cosas a un tiempo. El caso, es que antes de poder explicarle nada, me besó… pero eso es otra historia. Cuando se lo expliqué, no se por qué se rió más, si por la confusión que había provocado la voz arriba o por haber pensado que la había atraído hacia mí con intenciones diferentes a las de evitar el fatídico golpe con la botavara. Y hasta aquí puedo leer. Espero que te haya gustado la anécdota. Otro día, otra.

HA VUELTO DE TIMUR VERMES. GALLARDÓN ATACA DE NUEVO

HA VUELTO DE TIMUR VERMES. GALLARDÓN ATACA DE NUEVO

Ceremonia del te 237

Ha vuelto, de Timur Vermes, es una novela que relata con fina ironía, cierto humor y una inquietante visión analítica la vuelta a la vida de Hitler, con la misma edad y aspecto físico que cuando se suicidó pero sin ninguno de sus achaques de salud. La novela, mientras la leía, me llegó a inquietar más de lo debido, pues ese Hitler que muestra me caía simpático mientras pasaba una tras otra las páginas del libro. Mi inquietud me llevó a plantearme dejar de leerlo. ¿Cómo era posible que ese monstruo me cayese simpático? La respuesta, supongo que está, no en el monstruo, sino en los que le rodean,  seres grises infumables.  Y es que el autor traza un despiadado retrato, bien es cierto que deformado por la mente enferma del  protagonista, de nuestra realidad más inmediata: la mediocridad política, la influencia de las nuevas tecnologías, la manipulación de la prensa, la pasividad de la sociedad ante la tiranía de los índices de audiencia y la progresiva degradación de los contenidos… todo ello muy inquietante, subrayado por un leivmotiv que se repite el personaje una y otra vez: “Ya lo hice una vez.” “No me rendí ante las limitaciones.” “Empecé de la nada.” Hasta llegar a ese inquietante final en que Hitler, consciente de lo que tiene y con una sola idea en la cabeza, ha asentado las bases para su nueva escalada política. Algo tan impensable actualmente como lo fue en su momento, en aquella Europa de entre guerras.

Tan impensable es que en Alemania vuelva a gobernar un partido nazi, como lo es que en España, un señor llamado Gallardón acabe con las garantías democráticas y con la democracia, proponiendo reformas judiciales que benefician a los corruptos y a esa familia de anormales antidemocráticos que fueron bendecidos en su día por el dictador, con el gobierno, por derecho divino y de nacimiento,  de un cortijo llamado España. Señor Gallardón, le señalo como uno de los responsables de la degradación del sistema democrático. Usted es un corrupto, ya que sus reformas van encaminadas a enquistar el camino de la justicia y a allanar el de la corrupción de sus amigos, sus anómalas amistades y el de sus malas prácticas. Llegará un día en que le veré sentado en un banquillo de justicia internacional, respondiendo por sus crímenes contra la humanidad, pues condenar a la población más desfavorecida al hambre, al paro y a la pobreza, encubriendo a sus amigos con reformas de la justicia es un crimen contra la humanidad del que no puede salir impune.

Termino con un consejo: no se masturbe ante la tumba de Franco, el carnicero de Galicia. Aunque lo que salga de lo que tenga entre las piernas, se cuele entre los resquicios de la losa y alcance a la momia del momio, este no va a resucitar. Le diré, para su información, que las películas de vampiros son una ficción. Iba a decir como usted, pero usted no es una ficción, usted es una mentira, señor Pajón, uy, quise decir Gallardón.

LA ESCUELA. FRAGMENTO DE DONDE HABITAN LOS MONSTRUOS

LA ESCUELA

Ceremonia del te 237

 

La escuela del pueblo era pequeña. Los alumnos de sexto, séptimo y octavo estábamos juntos y teníamos a la misma maestra. Entre todos, no llegábamos a los veinte alumnos. Comparada con la escuela a la que había asistido, hasta entonces, me parecía un lujo. Aunque no me había presentado, todo el mundo sabía quien era y el motivo por el que estaba allí.

Jorge, el hijo de los Dávila, los que tenían la yeguada que había visto desde mi ventana, me invitó a montar aquella tarde. Por la tarde no teníamos colegio. Era otro de los pequeños privilegios de que gozaban los alumnos en aquel rincón perdido de la mano de dios.

FRAGMENTO DE DONDE HABITAN LOS MONSTRUOS.