PENSAMIENTOS PROFUNDOS, 3

PENSAMIENTOS PROFUNDOS, 3

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Aquí os dejo con un nuevo pensamiento. Este se me ocurrió tras la muerte de una amiga en un fatal accidente de tráfico. El señor que, supongo por inercia, presidió la ceremonia era un sacerdote católico. Dijo las cosas habituales y habló de un mundo mejor, feliz y todo eso que se suele decir en esos casos. En ese momento pensé:

Si tan buena es esa vida y tan convencidos están todos los que predican sobre ella, y creen ella, ¿por qué no se suicidan y la abrazan?

INDIANA JONES

INDIANA JONES

Estación Náutica de Santa Susanna
Estación Náutica de Santa Susanna

En cierta ocasión, con un mar en calma chicha y un sol de castigo, se me ocurrió jugar a pasar por debajo del catamarán, entre medio de los flotadores, mientras el resto del grupo tarareaba la musiquilla de la película del célebre aventurero. Por suerte, nunca nos pilló el SGAE. Es un jueguecillo inocente y tonto, que hace que los chicos y chicas se familiaricen con las aguas marinas y pierdan algunos miedos, mientras inconscientemente trabajan aspectos psicomotrices.

El caso es que el juego, que se practica en cualquier parte de este mundo, tuvo éxito, y el hecho de hacerlo con melodía hizo que lo llamásemos hacer el Indiana. Curiosamente, cada vez que los chicos lo practicaban, exigían la melodía. De practicarlo en calma chicha, se pasó a practicarlo con el catamarán navegando, cosa que aumentaba la diversión al ser arrastrados por la fuerza del agua.

Un día, mientras navegaba con una bella señorita, a la que estaba instruyendo en las artes de la navegación, se me ocurrió comentarle lo divertido que era disfrutar de la sensación de pasar por debajo del catamarán y experimentar su velocidad a través del agua. Mi alumna, mayor de edad, quiso experimentar esa sensación, así que fue hasta la proa, se sentó en el flotador, se agarró de la cruceta y se dejó caer al agua.

— ¡Qué pasada! — empezó a reír mientras se dejaba acariciar por el agua, gritando de placer. Tras un rato dejándose arrastrar, empezó a recorrer la lona para salir por la popa y, sin soltarse, buscar el lateral para subir.

Cuando lo hizo, plantándose delante de mí, comprobé que no llevaba la braguita del bikini.

— La perdí con la fuerza del agua, — se dejó caer a mi lado. A esas alturas el catamarán estaba fuera de rumbo. — No representa ningún problema hasta que lleguemos a tierra.

— No, supongo que no.

— Mientras tanto, ¿qué rumbo crees que puede ser el más adecuado? — Se estiró sobre la lona, desabrochándose el chaleco, ofreciéndome un festín visual.

— Entraremos un poco más y luego, creo que lo pondremos de popa; sí, con esta brisa será el rumbo adecuado para disfrutar de este delicioso aperitivo, antes del anochecer.

LA CATALANITAT DE COLOM

LA CATALANITAT DE COLOM

Aquí os dejo con una conferencia que el señor Francesc Albardaner, dio en 2012. En ella mostró cómo estaba el estado de la cuestión, de hecho, el título entero era: La catalanitat de Colom. Estat de la qüestió i noves proves inèdites.

En la conferencia se insiste en no hacer flacos favores a las posibles tesis, malinterpretando documentos para hacer que estos digan lo que queremos que digan y se conmina a ser muy riguroso con las aseveraciones que se hagan y que estas estén realizadas a la luz de las fuentes.

Os dejo el enlace.

http://www.iec.cat/videos/entrada.asp?v_id=276

SOLEDAD NO ELEGIDA. SENTIMIENTOS DESCONOCIDOS

SOLEDAD NO ELEGIDA. SENTIMIENTOS DESCONOCIDOS

 

La sonrisa en realidad es dolor por el alfiler que se estaban clavando mutuamente, pero eso es otra historia.
La sonrisa en realidad es dolor por el alfiler que se estaban clavando mutuamente, pero eso es otra historia.

Este es el título del libro de poesía que ha escrito Luisa Gómez. En él, la poetisa nos habla de su dolor y de la superación de este. Dolor por la pérdida de su pareja, su tránsito del desierto en compañía de la soledad, el vacío y el recuerdo del ser amado, tan presente, tan lejano, tan real, tan recuerdo…

En cada verso la poetisa se desnuda dejando que sus sentimiento y la percepción del momento (como si de una médium entre dos mundos se tratase) desde la más absoluta subjetividad fluya. Por momentos, se produce una fusión entre la persona física, la poetisa, y la ausente, el ser amado, fusión que se puede entender como perfecta comunión, al más puro estilo de los místicos, comunión tan perfecta y tan carnal, el verbo se hace carne en manos de Luisa, que por momentos el lector no sabe quién habla: ¿La poetisa, la persona ausente, la persona ausente a través de la poetisa…? Esta es mi impresión, claro que totalmente personal y subjetiva. Y no, no admito contradicciones, ni tan siquiera de Luisa, pues soy de la opinión de que en el momento en que un libro sale de manos de su autor y se ofrece al público, este deja de pertenecerle para formar parte de miles de universos subjetivos que lo enriquecen, es el precio a pagar al difundir tu obra; esta te deja de pertenecer.

Dejando aparte mis apreciaciones, que a nadie le interesan, el libro es un itinerario poético, desde el dolor por la pérdida y los días vacíos, los espacios ausentes, el deseo de lo que nunca podrá ser hasta la decisión de aferrarse a la vida y seguir viviendo en lugar de aferrarse al dolor de la ausencia.

Como todo itinerario tienen un final que no os pienso rebelar. Si queréis saber más habéis de acudir a la Liberia Alibri, en la calle Balmes de Barcelona, que es uno de los puntos de venta.

Buena y feliz lectura.