BATTLESTAR GALACTICA

BATTLESTAR GALACTICA

Aunque con algo de retraso quiero recomendaros esta serie. Tiene cuatro temporadas, una precuela y varios websodios, menuda palabreja, que se pueden ver en forma de telefilm. Pertenece al género de la ciencia ficción, como ya habréis deducido, o sabréis, y es un remake del film y serie del mismo título, de los setenta. Antes de su visionado había oído buenos comentarios y un buen día, me decidí a verla.

Y no me arrepiento, ya que me sorprendió para bien. Es la biblia, la Odisea, la Ilíada, la mitología adaptada al siglo XXI. Como todo buen relato, lo importante es lo que se cuenta y cómo se cuenta, y en este sentido, es un buen relato de aventuras en dónde los efectos especiales están al servicio de lo narrado y no están en ningún momento por encima de los personajes. Como viene siendo habitual en los últimos tiempos, no hay ni buenos ni malos, hay seres que entran en conflicto y actúan según las circunstancias del momento y sus intereses o sentimientos. Los personajes, que no dejan de tener una parte simbólica, están muy bien construidos e interpretados por los actores.

La serie tiene un componente mitológico importante, y profundamente filosófico. Los capítulos plenos de acción no sonrojante, se alternan con capítulos densos, en donde la palabra prima sobre la acción, siendo un elemento muy importante a la hora de definir a los personajes; tan importantes son los discursos de estos como las acciones que llevan a cabo.

Ya sabéis que no me gusta destripar argumentos, solo os diré que la serie empieza con una celebración en la nave protagonista, la Galáctica, un personaje más, muy bien definida y acotada como espacio orgánico en el que habitan algunos de los protagonistas, que sufren con ella, mueren en ella y se vean afectados por todo lo que interacciona con la nave. Aquí me gustaría detenerme en el realismo con que ha sido tratada la nave, no solo como espacio, también como artefacto de transporte y combate, con todo lo que ello conlleva para sus ocupantes. Continuando con lo expuesto, durante esta celebración hay un ataque Cylon, que son las máquinas construidas por los humanos para llevar a cabo las tareas más duras. Sí, toma prestado esto de Blade Runner, y toma muchos más prestamos de otras series, películas y relatos, no solo de ciencia ficción, también políticos, bélicos, sociales, toda una amalgama que capítulo a capítulo va enriqueciendo el relato, adaptando historias ya sabidas a nuestro pensamiento contemporáneo.

Os animo a verla y que juzguéis por vosotros mismo. No profundizo en el estudio de historias ni arquetipos, pues corren por la red muy buenos excelentes estudios de esta serie de ciencia ficción, un excelente remake que desmiente a todos aquellos agoreros que demonizan cualquier intento de relectura de obras pasadas.

http://www.jotdown.es/2015/05/battlestar-galactica-apuntes-y-reflexiones-i-la-frontera-interestelar-y-la-guerra-absoluta/

 

Aquí os dejo un enlace a uno de esos estudios. No tiene desperdicio, pero hacedme caso, si no la habéis visto, ved la serie antes, pues el estudio destripa demasiado.

HANNIBAL. LA SERIE

hANNIBAL

Hoy hablaré de esta serie sobre la figura del caníbal más conocido de la pantalla. El boom empezó con aquella famosa película y la antológica interpretación de Anthony Hopkins (es evidente que antes del boom hubo un comienzo, el antecedente literario firmado por Thomas Harris), El silencio de los corderos (The silence of the Lambs, 1991). La película tuvo un éxito arrollador y acaparó varios premios, entre ellos cinco Oscars a las categorías más importantes, director, actor, actriz, guión adaptado y película, hito que han conseguido pocos films (no me refiero a la cantidad de Oscars, sino a las categorías).

Poca gente creía que la interpretación de Anthony Hopkins pudiese ser superada en un futuro, en el que se necesitaría cambiar de actor para seguir interpretando a tan icónico villano. Todo lo que ha tenido éxito en el mundo de la pantalla es susceptible de ser explotado en la manera que sea: continuaciones, series, películas… y lo que se denomina un remake. ¿Qué es un remake? Volver a realizar una nueva versión de un film anterior; la norma general es dejar transcurrir entre diez y veinte años, para volver a contar la misma historia a las nuevas generaciones, adaptada a los gustos del público. En ocasiones, surgen remakes mucho antes, al año, o si no están claros los derechos, la misma historia es contada en el mismo año por varios estudios. Dicho esto, tengo que aclarar que hay quien no se puede de acuerdo en definir un remake, pues hay quien considera que una obra basada en un referente literario no es un remake, es una nueva versión. Yo no lo creo así, para mí un remake es volver a contra la misma historia, parta de donde parta, independientemente de la visión que se le quiera dar a esta. Otro día hablaré de grandes remakes, que en contra de lo que se considera, son excelentes aportaciones a nuestra cultura, por lo que yo digo: viva el remake.

Hannibal, la serie, no es estrictamente un remake, aunque es una manera de volver a contar la historia del Doctor Hannibal Lecter. Lo primero que tengo que decir es que la interpretación que realiza el actor Mads Mikkelsen (el malo de Casino Royale, el actor porno de Torremolinos o el Tristán de El Rey Arturo entre otros) es excelente, igual de buena o mejor que la que nos ofreció Hopkins en su día (yo disfruto las dos); y el reparto que le acompaña es de lujo, y hacen que la serie raye la excelencia en el aspecto interpretativo. Si dejamos el aspecto interpretativo y vamos al visual, es de lujo. Realmente es una serie que no solo cuida el aspecto visual, cosa que hacen actualmente la mayoría de las series, crea imágenes y sensaciones a partir de una cuidad composición fotográfica y una muy buena edición para crear imágenes oníricas; es que es muy creativa, y traduce los guiones, muy buenos, con una exquisitez asombrosa.

Recomiendo esta serie para aquellos que busquen algo diferente a lo que nos ofrece la industria visual. Y un apunte, solo tienes tres temporadas, de muy pocos capítulos cada una, que parece ser que es la norma que se está imponiendo en la industria audiovisual, ofrecer menos episodios a cambio de ganar en calidad y brillantez. Parece ser que no tendrá una cuarta temporada, cosa que escuece, viendo los cutre productos que hay por ahí y que no paran de generar una bazofia tras otra. Por otra parte, la serie tiene un final estupendo, que tanto sirve para cerrarla como para continuarla si los creadores y la cadena televisiva responsable lo creen oportuno. A mí personalmente me parece bien que esté cerrada, y si la continúan, lo aplaudiré siempre que siga por el camino de sus tres temporadas.

Vedla y juzgad.