CARTA ABIERTA A FELIPE EL PREPARAO

CARTA ABIERTA A FELIPE EL PREPARAO

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Antes de nada, Felipe, quisiera felicitarte por la lotería que supone el haber nacido donde lo has hecho, pues ese simple hecho te confiere la potestad para vivir una vida regalada, lejos de la miseria en la que nos hallamos la mayor parte de  la población. Sé que nuestra miseria te afecta y te quita el sueño, aunque no se te note en la cara. Supongo que te ayudarás de productos cosméticos para aparentar una felicidad que no tienes ante la pobreza de la población que, por decreto legal, estás a punto de gobernar a cambio de una parte de nuestros impuestos, que como vasallos, te pagamos a cambio de que veles por nuestro bien.

He oído decir que el puesto te viene como anillo al dedo, ya que estás muy preparado. Yo, como ciudadano, quiere hacerte llegar mi solidaridad para con tu causa, es más, quiero sacrificarme por el bien de la humanidad. Sé, que bajo tu guía, vamos a salir de esta crisis que nos tiene postrados y se va a producir una regeneración brutal: habrá trabajo para todos, seguramente mejor remunerado de lo que auguran algunas voces discordantes con las prácticas de Rajoy, díscolos y malnacidos, siempre los hay; sé que vamos a experimentar un auge económico y una mejoría social sin igual. Pero estoy dispuesto a sacrificar todo eso, y seguir en la pobreza y miseria, por el bien de la humanidad. Con lo bien preparado que estás, no puedo permitir que aceptes la herencia de tu padre, no quiero que la aceptes. Con lo bien preparado que estás, quiero que aceptes un puesto en la NASA, descubras una cura contra el cáncer, dirijas un grupo económico que haga justicia y salve de la pobreza a este mundo, quiero que dediques tu buena preparación a causas mayores que la de sacar de la miseria a un puñado de españoles. Trabaja para una empresa privada que te remunere como te mereces, dada tu preparación, en lugar de aceptar una mísera parte de nuestros impuestos, traducido en un mísero sueldo estatal. ¿Cómo me podría mirar al espejo cada mañana sabiendo que alguien, tan bien preparado, está velando por mí, y un pequeño conjunto de personas como yo, en lugar de estar en un elevado puesto que beneficie a la humanidad entera?

No puedo permitir que desperdicies tu vida al servicio de gente como yo. Tu alta preparación y cualificación personal debe ser puesta al servicio de intereses mucho más elevados. No quiero que aceptes el trono. Vete fuera de España y construye tu sueño en un país con futuro, donde tu talento y preparación no se vean desperdiciados. Se lo debes a tu querida esposa e hijas.