EL DE ARRIBA

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Aquí os dejo con la lectura de un nuevo relato. Espero que os guste.

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VERANO

VERANO

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Pasado el verano, toca hacer balance de algunas de las cosas que han ido sucediendo. Para empezar, y a modo personal, diré que este haya sido probablemente el peor verano de mi vida, a nivel laboral. Baste decir que mi tiempo de trabajo se ha visto reducido a mínimos, solo dos meses, de los entre ocho y diez habituales. Si a esto añadimos un salario por debajo del salario percibido cinco años atrás y que de este, solo he percibido el cuarenta por ciento de lo pactado hasta el momento, pues apaga y vámonos. Aunque no cacareo, como otros, ni me gusta cantar las excelencias de ser un freelance, en este caso, el no depender de un solo empleo, ha sido una suerte. Quitando este borrón laboral, que necesitaba exponer para desmentir la pretendida recuperación económica que ha cacareado el gobierno con todos sus polluelos, cada momento pasado en mi querida base náutica, oliendo a mar y disfrutando de la amistad, ha sido impagable.

Seguiré con las declaraciones del señor de Guindos, que ha encontrado una nueva manera de decir el verano empieza y el verano acabó: “La economía española se recupera gracias a las medidas del gobierno” “La economía española sufre un estancamiento debido a factores coyunturales externos propios de la situación europea” Toda una guinda este de Guindos. Para los puristas diré que las palabras no son exactas pero son auténticas.

Continuaré con unas declaraciones del señor Rajoy, cuando alabando un logro deportivo dijo: “Los españoles deberían aprender del deporte y hacer como estos señores, mirar hacia otro lado y no esperar que el estado les resuelva los problemas.” Esto no tiene desperdicio. Mirar hacia otro lado mientras ustedes envilecen la política y se enriquecen con prebendas y sobornos. ¿Usted se droga, señor Rajoy? Lo parece. Supongo que lo que quiso decir es que le dejemos hacer a su antojo y que no utilicemos las herramientas que nos proporciona la democracia. Por cierto, los habitantes de este país, cada día nos esforzamos por buscarnos la vida, estaríamos listos se hubiésemos de depender de sus pestilentes señorías, pero en muchas ocasiones, su administración, guiada por intereses macroeconómicos no nos dejan y nos asfixian. ¿Mirar hacia otro lado? Si le dijese hacia dónde me gustaría mirar y con qué, acabaría en prisión preventiva por terrorista.

Y acabaré, para no extenderme, con una gran noticia: Ya tenemos un nuevo imbécil en política, y se llama Pedro Sánchez. Llega mintiendo: “No soy un político profesional.”, tras pasar cinco años como diputado y haber tenido una carrera en el partido;  con un affaire con Bankia como consejero, comisionista, hombre de paja del partido, yo que sé; con consignas que son un refrito de lo peor de los secretarios generales de su partido: “Yo no puedo provocar un quebranto haciendo que la gente elija…” (“no volveré a poner a los ciudadanos en la tesitura de tener que tomar una elección tan difícil” Felipe González con referencia al referéndum en torno a la OTAN) pero ¿alguien les ha explicado a estos tipos qué es democracia? Ese día, o faltaron a la escuela o ya había entrado en vigor la reforma educativa de Wert. Mire usted, Pedrito, provocarme un quebranto, sería ponerme una pistola sobre la mesa y decirme: “Te pegas un tiro o te lo pego yo.” Pero darme a elegir, y aceptar lo que mis vecinos digan, aunque considere que no es la mejor opción, es diálogo, eso que pretenden quitarnos.

En fin… moraleja: disfrutad de vuestros pequeños e irrepetibles momentos. Un abrazo a todos y a todas. En cuanto a la situación mundial… otro día. Carpe diem.

FÚTBOL, MONARQUÍA Y OTROS ANIMALES

FÚTBOL, MONARQUÍA Y OTROS ANIMALES

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He de decir que me gusta el fútbol pero para nada la mayoría de periodistas deportivos, que se deshacen en elogios de la selección, o de su equipo, por el juego desarrollado, despreciando el de otros conjuntos, como por ejemplo el de Italia, que con su juego ramplón y mediocre (yo no lo veo así), ha conseguido varios títulos mundiales. Me imagino a estos mimos “periodistas” alabando las excelencias del juego desplegado por Italia, si con él, la selección hubiera conseguido la misma cantidad de éxitos. Me gusta el fútbol, pero no voy a hablar de él, ni de técnicas ni tácticas, ni de si un estilo de juego es mejor que otro. Voy a hablar de otras cosas, entre ellas de malos periodistas, asentados en una poltrona. Hay gente, que en este país, sabe mucho de eso.

Ayer estuve en una fiesta de un barrio de Badalona. El barrio estaba junto a un polígono industrial. Desde las casas de la gente sencilla se veían las naves. Los niños y niñas se divertían ante la silueta de estas. Una premonición del oscuro horizonte que les espera.  Trabajarás con el sudor de tu frente para sostener a unos cuantos mangantes, hasta que no puedas con tus huesos y seas substituido por un organismo más joven, y da gracias, que podrías estar tras la valla que miles de africanos esperan saltar. Sí, con estos niños y niñas, nadie tendrá tantos miramientos como muchos periodistas están teniendo con esos muchachos de la selección a los que hay que estar agradecidos por lo ¡tanto que nos han dado! ¿Y mi pregunta es, qué tienen que ver los cojones para comer trigo? Algunos de los que han ido, y a los que se les agradecen las alegrías dadas, no tendrían que haber ido, y tendrían que haber cedido el paso a jugadores en mejor condición física. Tendrían que haber actuado con honradez, en lugar de haberse aferrado a la poltrona, y haber rehusado ser convocados. Tienen mucho y si administran bien lo que han ganado, nótese que no estoy en contra de ello y que admiro el esfuerzo que supone estar ahí, tienen para vivir con dignidad, cosa que no tendrán esos niños y niñas, cuando tras una vida de trabajo precario y mal pagado, les den la patada por organismos más jóvenes  y,  además, tengan que estar agradecidos por no estar al otro lado de la valla.

Dicho esto, yo deseaba que la selección española fuese descalificada, no por animadversión. No me considero español, tampoco catalán, y no soy anti. Lo deseaba por varias razones. Una, poco importante y edificante, era por esos malos periodistas, que desprecian a otros conjuntos, eso nunca me ha gustado. Otra por considerar que hay cosas más importantes que el fútbol profesional, y que buena parte de la sociedad brasileña demanda a su gobierno, siendo la respuesta de este, la represión y la violencia. Considero que, por solidaridad, las selecciones tendrían que haber rehusado participar en este mundial, pero allá cada uno con sus convicciones. La tercera era por ver si con la descalificación de la selección, se movía algo en el seno de la población residente en España y prestaban más atención a la que la cámara de onanistas está tejiendo en torno a una familia que se pasa por el forro lo de que todos somos iguales. Claro, que esta familia no es española, es de Borbolandia, un país que no tiene tratados de simbiosis con España. El gobierno onanista, coronó a un tipo vestido de militar, aviso para navegantes, tipo al que se considera bien preparado y al que no se le ha exigido ninguna prueba opositoria, como mínimo podrían haber tenido la decencia de haber convocado oposiciones para la plaza. Tipo, que para legitimizar su poltrona, no convocará referéndum, supongo que por miedo, sabe que probablemente se le retiraría el cargo. Viendo esto, no puedo reprochar nada a los jugadores de la selección que se aferraron a la poltrona, en lugar de ceder su sitio a otros compañeros de trabajo. Junto al tipo vestido de uniforme, que seguramente habrá presentado sus respetos, en privado, al cadáver del dictador que ha posibilitado que pueda vivir la vida loca sin dar palo al agua, teniendo de apoyo táctico a las fuerzas armadas, encargadas de represaliar a los ciudadanos, y en las que milita más de un descendiente de genocidas, había unas niñitas que recibirán todas las atenciones necesarias, y a las que nadie dará la patada por un organismo más joven, de eso se encargan los onanistas, cuando los años las dobleguen y no estén capacitadas para seguir sin dar un palo al agua con convicción.

No creo que una república, por sí misma, pueda resolver las enormes desigualdades que hay en el seno de nuestra sociedad, pero sí creo que el actual sistema las perpetúa e intensifica. No represento a nadie, solo a mí mismo. No sé lo que opina la mayoría de la sociedad española pero considero que esta, tiene derecho a opinar sobre algo tan importante como el mantenimiento de un anacronismo, una injusticia y desigualdad evidente y el silenciamiento en que este sistema, ayudado por los malos periodistas, esos que desinforman, mantiene a los represaliados por el franquismo y a sus descendientes.

ENTREVISTA A MARIANO RAJOY

ENTREVISTA A MARIANO RAJOY

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El otro día, emaileándome con un amigo periodista, cayó en mis manos, por error, uno de sus archivos. Al abrirlo, para mi sorpresa, me quedé alucinado con el contenido, pues entre mis manos, tenía una de las entrevistas que Mariano Rajoy había concedido a un periodista, entrevista singular, pues en ella se sincera y muestra su alma, que la tiene, sus aspiraciones y sus planes, como estadista, para con su pueblo, el español. La entrevista comienza así.

Sin ninguna esperanza de ser atendido, envié al presidente del gobierno, más bien a su despacho, una petición para que me concediese una entrevista periodística. Contra toda previsión, esta me fue concedida, a condición de que no la hiciese pública hasta transcurridos veinticinco años. Yo acepté esa condición y fui citado el pasado febrero a la residencia presidencial, en la que estuvimos dos horas. Yo preguntando y él, respondiendo amablemente a mis preguntas, por escabrosas que fuesen. No se guardó absolutamente nada, no me ocultó nada y contestó a todo. Aquí os dejo con sus palabras textuales.

(Naturalmente, yo no soy mi amigo y publico en  mi blogg la entrevista que no debía de haber aparecido hasta pasados 25 años)

B. R.: ¿Es consciente de que las políticas económicas y las medidas del ejecutivo, a nivel laboral y social están empobreciendo a las familias y enriqueciendo a unos pocos?

M. R.: Lo soy. Y permítame exponer mis razones. Mi objetivo no es enriquecer a unos pocos, como se airea en ciertos medios y sectores del periodismo. El enriquecimiento de unos pocos es un daño colateral y necesario, aunque sé que fácilmente criticable por la oposición, y que va a ser utilizado como un argumento cansino para que mi gobierno ceje en el empeño de acometer las necesarias reformas. Le voy a ser sincero, yo, no entiendo de economía, ni los ecónomos entienden de economía. Ellos aplican unas fórmulas y los mercados responden, a veces de manera imprevisible. ¿Qué le quiero decir con ello? Que la economía no me importa en absoluto. El bien económico de la nación no me incumbe, no es mi objetivo ni el de mi gobierno. Mi objetivo es la felicidad de las personas que han dejado su destino en mis manos. Mire usted, yo, viajando por el mundo he visto más felicidad en el rostro de un hombre sin nada, sentado a la ribera de un río, que en la cara de los adolescentes occidentales de países que se pueden considerar ricos y económicamente viables, y cuya población está bien atendida por sus gobiernos. ¿Sabe la tasa de suicidios en estos países? ¿Y sabe la tasa de suicidios de los países más pobres económicamente, pero con una vida espiritual, interior y familiar muy desarrolladas? Eso es la felicidad, ocuparse en el ajetreo del día a día sin preocuparse de si vamos a poder pagar esto o aquello. Eso es lo que quiero para la nación. Tasa de suicidio 0 y la felicidad que produce la pobreza económica. Para ello, convendrá conmigo en que es necesario que el capital se concentre en pocas manos. Hombres y mujeres sin igual, con un espíritu de sacrificio encomiable, dispuestos a ser infelices por la mayoría.

B. R.: En toda esta exposición usted me ha hablado de suicidios. Le recuerdo que sus medidas económicas han provocado el suicidio de varias personas.

M. R.: Eso está por ver. Estamos haciendo los deberes. Los servicios secretos, y esta es una de las razones por la que le pido que esta entrevista no sea pública hasta dentro de veinticinco años, están investigando la conexión de las muertes con una conspiración socialista. Parece ser, por conversaciones telefónicas y mensajes cifrados en internet, que los responsables de estas muertes auto inducidas, han sido los socialistas, deseosos de asaltar los mecanismos de gobierno. Para ello, no lo dude, utilizan cualquier medio, incluso la violencia contra sus propios partidarios, esos que dicen defender. Créame cuando le digo, que los responsables ideológicos de estas muertes los encontraremos entre los vocingleros que se erigen en portavoz del honrado trabajador.

B. R.: Emigración. Permítame, preguntarle por el racismo y la poca comprensión que demuestra su gobierno hacia los subsaharianos en particular y cualquier emigrante en general. ¿Por qué se emplean tan a fondo? ¿Por qué no destruyen las barreras para la creación de ese idílico paraíso espiritual que tiene en mente?

M. R.: Como estado hemos de actuar como una empresa, y es lo que estamos haciendo con el tema de las fronteras. Una selección de personal. Usted, coincidirá conmigo, en que es inevitable que la población se mezcle, incluso hasta saludable. Un negro con una blanca, una china con un aborigen americano, algo normal, en la convivencia. El objetivo de mi gobierno es cuidar ese aspecto, para que los niños, resultado de estas uniones, tengan el tono de piel correcto. Es por eso que no dejamos pasar a todos los negros, solo a aquellos que pueden garantizar un tono de piel estilísticamente adecuado y acorde con la Marca España. El tono de piel que entre por los ojos al turista, nuestro principal activo, y que le haga desear venir a nuestro país, a dejarse el dinero y disfrutar de su sol, su simpatía, sus habitantes. Comprenderá que no nos sirve cualquier negro, ni cualquier chino, ni cualquier sudamericano, ni tan siquiera cualquier europeo. Es una labor dolorosa de selección y que hemos de seguir haciendo con mano firme, aunque ello suponga críticas por parte de nuestros homónimos europeos y argumentos en manos de sediciosos y conspiradores, cuyo único objetivo es socavar nuestra esencia espiritual, aquella en que reside nuestro bienestar.

B. R.: Hablemos de política educativa.

M. R.: La gente es más feliz cuanto más ignora. ¿Usted cree que yo soy capaz de poner en las manos de uno de mis gobernados una decisión traumática? Para eso estoy yo. Yo decido por ellos, por ustedes. No voy a consentir que se encuentren en la tesitura de ser infelices por haber de tomar decisiones contrarias a las que dicta su buena conciencia. En cuanto a religión, que sé que me va a preguntar… entre usted y yo, ¿ha visto a dios caminando por la calle? Sin embargo, su “presencia” da esperanza, inspira y atemoriza a los indeseables. El peaje religioso es de importancia primordial para mantener la unidad de sentimiento frente a los acosos de los peligros del exterior, esos cantos de sirena que pregonan la igualdad, el consumo… y todo lo que ha contribuido a la destrucción de los valores tradicionales y a la infelicidad de la gente. Nuestro sistema educativo debe de recoger los valores religiosos, matemáticas básicas para atender las necesidades básicas del turista y poco más. De labores mayores ya se encargarán personas especializadas y preparadas para la ocasión con una educación elitista que ha de ser la envidia de Europa. Los recursos educativos deben de ser empleados en las personas adecuadas.

B. R.: Hablemos de la monarquía.

M. R.: Indiscutible. La institución no se toca ni se pone en duda. El servicio que cumple esa familia para el estado es encomiable e indispensable.  El equilibrio y entendimiento entre lo que deben y no deben hacer, conseguido con el esfuerzo de los años no debe caer en saco roto. Que tiene sus vicios, por supuesto. Pero esos vicios, conocidos y debidamente dosificados por nuestros servicios de información son la base de nuestro sistema democrático, tan laboriosa y primorosamente elaborado.

B. R.: Las autonomías.

M. R.: Son otro de esos males necesarios. Ello lo aprendí de Napoleón. Ni lo conocí, ni hablo con los muertos, pero el estudio de sus escritos son valiosísimos. “Cuando quieras que algo se eternice y se quede el limbo, crea una comisión.” La cita no es textual. Con toda la modestia, que me es permitida al citar a grandes hombres, la he arreglado un poco. Las autonomías son nuestras comisiones, ese molesto peaje a pagar para eternizar determinadas cuestiones que han de quedar sin resolver, permaneciendo en ese limbo por el bien de estado.

B. R.: Por lo que deduzco de sus palabras, usted cree que hay unas personas destinadas a la sumisión y un grupo de elegidos destinados a gobernar.

M. R.: Bueno, yo no lo expresaría así. Hay buenas gentes que han de ser gobernadas, y una élite que ha de sacrificarse, asumiendo su destino, que consiste en tomar las decisiones.

B. R.: ¿Esa visión de la sociedad no está reñida con la política que pretenden imponer del aborto?

M. R.: No le entiendo.

B. R.: Quiero decir que en su política no cuadran los “indeseables”, aquellos que no pueden ser absorbidos por el sistema. ¿Por qué se oponen al aborto cuando pueden impedir su nacimiento?

M. R.: Aquí hemos de hablar de intereses. Con leyes antiabortistas nos aseguramos tener de nuestra parte a las personas que interpretan los designios de dios, personas que tienen gran influencia sobre buena parte de la población. El hecho de que nazcan desviados no tiene que ser un problema. Le confesaré que todo el mundo tiene derecho a ser un desviado en la intimidad de su hogar, pero no más allá de las puertas de su casa, incluso de las de su cuerpo. Por otra parte, la sociedad siempre va a necesitar de escarmientos. Siempre. Cuando pase esta horrorosa época de lo políticamente correcto, y podamos volver a instaurar la pena de muerte, ¿usted sabe los beneficios sociales, económicos y morales que acarreará eso. Venta a canales de televisión. Hoteles llenos para ver una ejecución, mucho más si conseguimos ser el único país con pena de muerte. Control social ante la inminencia de la amenaza letal. Lecciones de moralidad baratas y económicamente rentables: “Esto es lo que te espera si vas por malas sendas.” Y por si hubiese una plaga incontrolada de reacios al sistema, ¿qué es lo que cree que hemos estado haciendo todo este tiempo? Veo que no sabe de lo que hablo. Hemos hecho algo impensable, a la vista de todos y disfrazado bajo lo que los medios han bautizado como burbuja inmobiliaria. ¿Qué habría pensado la gente, la prensa internacional si hubiésemos dicho: “vamos a hacer un programa de construcción de centros de reeducación”? El mundo entero habría elevado gritos y protestas, asediado nuestras embajadas, impuesto embargos… y sin embargo, al enmascararlo todo bajo un programa de construcción de viviendas nos han subvencionado los futuros campos de reeducación de disidentes. Donde usted ve un bloque vacío, una urbanización en desuso, un polígono sin industrias… yo veo futuros campos de reeducación financiados con dinero público.

B. R.: ¿Me está hablando de campos de exterminio?

M. R.: ¡Qué puntilloso con el lenguaje! Reeducación de disidentes. Las futuras generaciones de españoles me lo agradecerán, ya verá. Bueno, creo que ya le he concedido mucho tiempo y le he contestado a todo. Recuerde, no puede publicar nada de esto hasta pasados veinticinco años.

Como ya habrán supuesto, esta entrevista es falsa, una ficción. Sabemos que personas como Mariano Rajoy y nuestros gobernantes, altamente cualificadas y con gran probatura moral, son incapaces de conducirnos a una pesadilla como la descrita en esta ficticia entrevista.

Doy las gracias, a Benjamín Recacha por su amable colaboración, y una vez más, aprovecho para aconsejar la lectura de El viaje de Pau, del que próximamente habrá un acto de presentación en la Biblioteca Pompru Fabra de Mataró.

FRONTERA de Manuel Pérez

FRONTERA DE Manuel Pérez

Reportaje novios 021

El Jueves, 20 de Febrero, Dimas, S. L. asociación de reinserción laboral, organizó el pase de la película Frontera de Manuel Pérez. Esteve Pineda, director de Dimas, presentó la película y al equipo que participó en ella. El acto tuvo lugar en el Teatre de Ponent de Granollers.

Frontera, que apunto como excelente película, es la primera cinta de ficción española y catalana rodada en una prisión, con personal residente. Se trata de un proyecto dentro de la actividad teatral que se lleva a cabo. En Quatre Camins, recinto cercano a Granollers, hay un grupo de teatro, Teatrodentro, formado por personas privadas de libertad. Este proyecto es una de esas cosas positivas que se dan dentro de los programas penitenciarios para rehabilitar, sociabilizar, culturizar… en definitiva buscar el beneficio de las personas, que por diversas circunstancias ocupan las instalaciones. Y funciona.

De este grupo nació la posibilidad de realizar una película de ficción, con los condicionantes propios de privación de libertad. El resultado material ha sido Frontera. Los resultados no materiales e incuantificables, de eso nos estuvieron hablando un rato, tras la proyección del film, se los lleva cada persona en su mochila. Algo en lo que coincide el equipo técnico es en que recibieron mucho más, de esta experiencia, de lo que dieron.

La película, con tonos de cine negro, un acierto el empleo de la tonalidad de color, narra el encierro de varias personas, reclusos y visitantes, en un módulo de la prisión, debido a una alerta. En este espacio en que unas personas son obligadas a convivir durante unas horas, estallan las tensiones. Y aquí tenemos uno de los grandes aciertos del film, tanto en su guión como su dirección y planificación. No hay asesinatos, no hay arquetipos, no hay grandes discursos… todo se reduce a las tensiones propias de las relaciones entre las personas, de su historia personal, de su carácter, de su necesidad de afecto y comprensión. Los discursos dejan paso a las miradas, los silencios, las preguntas sin respuestas, los reproches, las pequeñas explosiones, el arrepentimiento y la solidaridad.

El final, brutal, sin ningún aspaviento, más allá de la voz impersonal del funcionario que cumple con las normas: “Salgan y no se detengan; salgan y no se detengan.”, tal vez, sin pretenderlo, se ha convertido en una metáfora de estos tiempos que corren. Los visitantes, una vez controlada la anomalía, salen del recinto, y los reclusos, quedan atrás, condenados a su día a día monótono.

Personalmente considero que si un film como este pasa desapercibido, a pesar de la recepción de varios premios, es que el cine español está enfermo.

Como comenté, tras la proyección, Dimas S L, organizó una pequeña charla con el director, Manuel Pérez; dos de los protagonistas de la cinta, Juan Carlos Aparicio y Carlos Guzmán y la actriz Eva García, directora de Transformas.

En la charla hablaron de lo que había significado el film para ellos y del método de trabajo que habían seguido, a partir de una idea, de unas condiciones y de un texto que se adaptó a las características de los actores y actrices no profesionales.

Mi conclusión: Menos prisiones y más proyectos cívicos.