FÚTBOL, MONARQUÍA Y OTROS ANIMALES

FÚTBOL, MONARQUÍA Y OTROS ANIMALES

Mercat i riera 119

He de decir que me gusta el fútbol pero para nada la mayoría de periodistas deportivos, que se deshacen en elogios de la selección, o de su equipo, por el juego desarrollado, despreciando el de otros conjuntos, como por ejemplo el de Italia, que con su juego ramplón y mediocre (yo no lo veo así), ha conseguido varios títulos mundiales. Me imagino a estos mimos “periodistas” alabando las excelencias del juego desplegado por Italia, si con él, la selección hubiera conseguido la misma cantidad de éxitos. Me gusta el fútbol, pero no voy a hablar de él, ni de técnicas ni tácticas, ni de si un estilo de juego es mejor que otro. Voy a hablar de otras cosas, entre ellas de malos periodistas, asentados en una poltrona. Hay gente, que en este país, sabe mucho de eso.

Ayer estuve en una fiesta de un barrio de Badalona. El barrio estaba junto a un polígono industrial. Desde las casas de la gente sencilla se veían las naves. Los niños y niñas se divertían ante la silueta de estas. Una premonición del oscuro horizonte que les espera.  Trabajarás con el sudor de tu frente para sostener a unos cuantos mangantes, hasta que no puedas con tus huesos y seas substituido por un organismo más joven, y da gracias, que podrías estar tras la valla que miles de africanos esperan saltar. Sí, con estos niños y niñas, nadie tendrá tantos miramientos como muchos periodistas están teniendo con esos muchachos de la selección a los que hay que estar agradecidos por lo ¡tanto que nos han dado! ¿Y mi pregunta es, qué tienen que ver los cojones para comer trigo? Algunos de los que han ido, y a los que se les agradecen las alegrías dadas, no tendrían que haber ido, y tendrían que haber cedido el paso a jugadores en mejor condición física. Tendrían que haber actuado con honradez, en lugar de haberse aferrado a la poltrona, y haber rehusado ser convocados. Tienen mucho y si administran bien lo que han ganado, nótese que no estoy en contra de ello y que admiro el esfuerzo que supone estar ahí, tienen para vivir con dignidad, cosa que no tendrán esos niños y niñas, cuando tras una vida de trabajo precario y mal pagado, les den la patada por organismos más jóvenes  y,  además, tengan que estar agradecidos por no estar al otro lado de la valla.

Dicho esto, yo deseaba que la selección española fuese descalificada, no por animadversión. No me considero español, tampoco catalán, y no soy anti. Lo deseaba por varias razones. Una, poco importante y edificante, era por esos malos periodistas, que desprecian a otros conjuntos, eso nunca me ha gustado. Otra por considerar que hay cosas más importantes que el fútbol profesional, y que buena parte de la sociedad brasileña demanda a su gobierno, siendo la respuesta de este, la represión y la violencia. Considero que, por solidaridad, las selecciones tendrían que haber rehusado participar en este mundial, pero allá cada uno con sus convicciones. La tercera era por ver si con la descalificación de la selección, se movía algo en el seno de la población residente en España y prestaban más atención a la que la cámara de onanistas está tejiendo en torno a una familia que se pasa por el forro lo de que todos somos iguales. Claro, que esta familia no es española, es de Borbolandia, un país que no tiene tratados de simbiosis con España. El gobierno onanista, coronó a un tipo vestido de militar, aviso para navegantes, tipo al que se considera bien preparado y al que no se le ha exigido ninguna prueba opositoria, como mínimo podrían haber tenido la decencia de haber convocado oposiciones para la plaza. Tipo, que para legitimizar su poltrona, no convocará referéndum, supongo que por miedo, sabe que probablemente se le retiraría el cargo. Viendo esto, no puedo reprochar nada a los jugadores de la selección que se aferraron a la poltrona, en lugar de ceder su sitio a otros compañeros de trabajo. Junto al tipo vestido de uniforme, que seguramente habrá presentado sus respetos, en privado, al cadáver del dictador que ha posibilitado que pueda vivir la vida loca sin dar palo al agua, teniendo de apoyo táctico a las fuerzas armadas, encargadas de represaliar a los ciudadanos, y en las que milita más de un descendiente de genocidas, había unas niñitas que recibirán todas las atenciones necesarias, y a las que nadie dará la patada por un organismo más joven, de eso se encargan los onanistas, cuando los años las dobleguen y no estén capacitadas para seguir sin dar un palo al agua con convicción.

No creo que una república, por sí misma, pueda resolver las enormes desigualdades que hay en el seno de nuestra sociedad, pero sí creo que el actual sistema las perpetúa e intensifica. No represento a nadie, solo a mí mismo. No sé lo que opina la mayoría de la sociedad española pero considero que esta, tiene derecho a opinar sobre algo tan importante como el mantenimiento de un anacronismo, una injusticia y desigualdad evidente y el silenciamiento en que este sistema, ayudado por los malos periodistas, esos que desinforman, mantiene a los represaliados por el franquismo y a sus descendientes.

CARTA ABIERTA A FELIPE EL PREPARAO

CARTA ABIERTA A FELIPE EL PREPARAO

caricatura

 

Antes de nada, Felipe, quisiera felicitarte por la lotería que supone el haber nacido donde lo has hecho, pues ese simple hecho te confiere la potestad para vivir una vida regalada, lejos de la miseria en la que nos hallamos la mayor parte de  la población. Sé que nuestra miseria te afecta y te quita el sueño, aunque no se te note en la cara. Supongo que te ayudarás de productos cosméticos para aparentar una felicidad que no tienes ante la pobreza de la población que, por decreto legal, estás a punto de gobernar a cambio de una parte de nuestros impuestos, que como vasallos, te pagamos a cambio de que veles por nuestro bien.

He oído decir que el puesto te viene como anillo al dedo, ya que estás muy preparado. Yo, como ciudadano, quiere hacerte llegar mi solidaridad para con tu causa, es más, quiero sacrificarme por el bien de la humanidad. Sé, que bajo tu guía, vamos a salir de esta crisis que nos tiene postrados y se va a producir una regeneración brutal: habrá trabajo para todos, seguramente mejor remunerado de lo que auguran algunas voces discordantes con las prácticas de Rajoy, díscolos y malnacidos, siempre los hay; sé que vamos a experimentar un auge económico y una mejoría social sin igual. Pero estoy dispuesto a sacrificar todo eso, y seguir en la pobreza y miseria, por el bien de la humanidad. Con lo bien preparado que estás, no puedo permitir que aceptes la herencia de tu padre, no quiero que la aceptes. Con lo bien preparado que estás, quiero que aceptes un puesto en la NASA, descubras una cura contra el cáncer, dirijas un grupo económico que haga justicia y salve de la pobreza a este mundo, quiero que dediques tu buena preparación a causas mayores que la de sacar de la miseria a un puñado de españoles. Trabaja para una empresa privada que te remunere como te mereces, dada tu preparación, en lugar de aceptar una mísera parte de nuestros impuestos, traducido en un mísero sueldo estatal. ¿Cómo me podría mirar al espejo cada mañana sabiendo que alguien, tan bien preparado, está velando por mí, y un pequeño conjunto de personas como yo, en lugar de estar en un elevado puesto que beneficie a la humanidad entera?

No puedo permitir que desperdicies tu vida al servicio de gente como yo. Tu alta preparación y cualificación personal debe ser puesta al servicio de intereses mucho más elevados. No quiero que aceptes el trono. Vete fuera de España y construye tu sueño en un país con futuro, donde tu talento y preparación no se vean desperdiciados. Se lo debes a tu querida esposa e hijas.