LA PREGUNTA

LA PREGUNTA

1997 072

En cierta ocasión, me destinaron a una casa de colonias en la que se trabajaba el cielo. No en su acepción religiosa y mítica, sino en su acepción científica y racional, naturalmente aderezado con su toque de fantasía. La historia que se trabajaba era que la casa era un centro de de una agencia espacial, y que bajo su estructura se hallaba un moderno laboratorio de investigación. Naturalmente la historia tenía sus variantes. En una de ellas, los monitores éramos robots, aunque sería mejor decir androides o replicantes.

Esta versión, la de los robots, me encantaba pues habíamos de responder a todas las preguntas lógicas que nos hacían los chicos, cosa que nos obligaba a afinar el ingenio y la memoria. Las preguntas eran en torno a ¿por qué sudábamos?, ¿por qué mostrábamos cansancio?, ¿por qué llevábamos gafas?, ¿por qué ingeríamos alimento?… si éramos robots. Al responder a las preguntas había que tener buen cuidado en no contradecirse, para no romper el hechizo en las mentes infantiles. Era maravilloso ver cómo se les iluminaba la cara a los chicos al encontrar una contradicción y creer que nos habían pillado, para seguidamente ver su cara, entre la decepción y la ilusión de haber errado y seguir manteniendo la fantasía.

El caso, es que el último día de la colonia, cuando los autocares estaban prestos a marcharse y los monitores cumplíamos con el ritual de la despedida del grupo, un niño, de los que había realizado más actividades conmigo, se me acercó y me dijo:

— Josep, es el último día y no nos vamos a volver a ver en la vida. Dime la verdad: ¿Eres un robot o no?

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32 thoughts on “LA PREGUNTA

  1. Veronica 27 julio, 2014 / 7:42

    ¿Y.. Josep? Continúo esperando la respuesta. ¿Eres o no un robot? 😉
    Saludos de domingo.

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    • salvela 27 julio, 2014 / 14:53

      Tendrás que venir de colonias para averiguarlo. Un abrazo y feliz domingo.

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    • salvela 27 julio, 2014 / 14:57

      Es curiosa ansia de saber del ser humano o de querer creer en la fabulación

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  2. bypils 27 julio, 2014 / 8:22

    Una pregunta acertadísima.:-)
    Que divertido el planteamiento ! Le veo la gracia, hasta para adultos…
    Saludos!

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  3. Félix 27 julio, 2014 / 9:03

    Fascinante historia… Gracias por compartirla.
    Que mas da si eres o no un robot, lo que importa es lo que transmites y lo que sientes y haces sentir a los demás. Fdo. Un niño mas.

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    • salvela 27 julio, 2014 / 14:59

      Si. Supongo que al final eso es lo importante, el sentimiento de fascinación, misterio y cierta felicidad.

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  4. etarrago 27 julio, 2014 / 18:20

    La respuesta … ¿Cual fue?

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    • salvela 27 julio, 2014 / 20:26

      Más que duda, es ese deseo que tenemos todos de creer en lo maravilloso.

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      • Aquienle 28 julio, 2014 / 21:36

        por eso…por eso,lograste crear la duda

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  5. Aquileana 28 julio, 2014 / 4:22

    Me ha fascinado el relato. Y el final abierto me lleva a concluir que, efectivamente, puedes ser un robot.. :. 😀
    Un abrazo, Aquileana 😛

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    • salvela 28 julio, 2014 / 10:16

      Ni yo mismo lo sé. Harrison Ford no me ha sometido al test de los replicantes.

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    • salvela 30 julio, 2014 / 21:14

      Muchas gracias Verónica. En cuanto pueda haré una entrada de agradecimiento a personas como tú, compañeros y compañeras en este paseo por el ciberespacio.

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  6. María 30 julio, 2014 / 19:22

    La inocencia de los niños es una delicia.
    Y ahora así, entre nosotros… ¿eres un robot? 🙂
    Abrazos veraniegos…

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    • salvela 30 julio, 2014 / 21:14

      Abrazos. Asíe entre nosotros… tendrás que comprobarlo….

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      • María 30 julio, 2014 / 21:17

        Pues tendré que comprobarlo, siiii 🙂

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  7. franciscojaviertostado 31 julio, 2014 / 14:39

    Hola Josep,
    recuerdo esos días de colonias de mi infancia como algo mágico y maravilloso. Actualmente son mis hijos los que se van de campamentos y esa mirada, esas explicaciones y ese cansancio en su cuerpo denotan que ellos tampoco las olvidarán en su vida. Nunca se les reconocerá lo suficiente el trabajo, la responsabilidad y la ilusión de todos esos monitores que durante horas y horas preparan con ilusión a lo largo del año esos días mágicos. ¡Felicitaciones a todos!
    Un abrazo

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    • salvela 2 agosto, 2014 / 19:34

      Gracias. Hay grandes profesionales, a pesar de las circunstancias.

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  8. después de la media rueda 4 agosto, 2014 / 5:37

    Siempre una bocanada de aire fresco en lo que escribes, Josep. Humor del bueno, del que nos hace reflexionar.
    La lógica infantil y su gozador poder de credulidad y fabulación. Qué envidia le tengo a los robots.

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    • salvela 4 agosto, 2014 / 6:43

      Es muy de agradecer viniendo de uno de los grandes fabuladores de esa Cuba medio ensoñada, entre ritmos caribeños, mentideros populares, hoteles de lujo con olor a estrellas que se codean con mafiosos… Un abrazo.

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